Sobre la artista
Historias escritas en rostros fugaces
Mi perspectiva artística es un tapiz tejido entre dos culturas distintas. Nací rodeada de la belleza salvaje de la Patagonia argentina y, más tarde, me mudé a Venezuela, donde la calidez de su gente y la vibración de sus calles quedaron grabadas en mi corazón. Esta doble herencia me permite ver el mundo a través de una lente que combina la quietud austera y la energía en movimiento.
Soy licenciada en Diseño Gráfico graduada en Venezuela, una formación que ancla mi trabajo en la composición sólida y la narrativa visual. Mi amor por el arte fue profundamente marcado por los años que pasé estudiando con el reconocido artista venezolano Héctor Ernández, cuya mentoría me ayudó a refinar mi técnica y a desarrollar mi estilo propio en el retrato.
Mi mayor inspiración la encuentro en los rostros de la gente común: los desconocidos que cruzo en la calle y que llevan historias escritas en sus expresiones. De vuelta en los paisajes familiares de Bariloche, me encuentro en un punto de observación privilegiado: como destino turístico global y vibrante, la ciudad ofrece un flujo constante y ecléctico de rostros y culturas diversas. Esto me permite observar un amplio espectro de la humanidad en un solo lugar, con el objetivo de capturar esos momentos fugaces e interesantes que suelen pasar desapercibidos en el ritmo acelerado de la vida cotidiana.
Si bien ocasionalmente regreso a la tradición táctil de los óleos y los pasteles, mi trabajo actual vive en el diálogo entre los marcadores gráficos y la acuarela. Esta combinación me permite fusionar la precisión de mis raíces en el diseño con la naturaleza espontánea y fluida de los medios al agua.
